jueves, 12 de junio de 2008

OLA DE ROBOS Y ASALTOS SACUDE A SABANA DE LA MAR


Por Manuel Ant.Vega

SABANA DE LA MAR-Más de 20 robos y asaltos a residencias se han registrados en menos de 48 horas en barrios y comunidades rurales de este costero municipio, acción atribuida al consumo de drogas.
Las comunidades más afectadas con las acciones llevadas a cabo por jóvenes ligados al consumo y tráfico de drogas son Magua, La Loma, La Lisa, Las Cañitas, Cabezú, Capitán, así como los barrios Caterey, Pajarito, La Aviación, San Carlos y Los Multis.
Los cacos no respetan ninguna hora del día o la noche para cometer sus acciones vandálicas, que están preocupando a los habitantes de Sabana de la Mar, que acusan a la Policía Nacional de no hacer nada para enfrentar la ola delictiva que afecta el municipio.

Miguel Alcides Rodríguez, periodista sabanalamarino, denunció en declaraciones a este medio que los vándalos operan con suma facilidad debido a la falta de iluminación que afecta el pueblo costero.

Sostuvo que los atracos son más evidentes en las carreteras que enlazan este municipio con Miches, El Valle y Hato Mayor, citando el caso que la religiosa Nilda de la Cruz, que al ser atracada no portaba dinero y entonces los cacos le sustrajeron la Biblia que portaba.
Significó el comunicador, que luego de realizar los atracos nocturnales, los amigos de lo ajeno, se reparten el botín en negocios, que según denunció están incumpliendo con el horario y amanecen expendiendo bebidas y colocando música hasta avanzada la madrugada.

“Aquí en Sabana de la Mar, la juventud está robando para comprar drogas, pero hay ciertas complicidad porque usted va a los negocios y ve a los agentes compartiendo con destacados delincuentes, lo que nos causa extrañezas”, sostuvo.

ULTIMOS ROBOS
Sólo en la comunidad agrícola de Magua, distantes a 20 kilómetros al este de Sabana de la Mar, los delincuentes han realizados unos 10 robos con escalamientos en viviendas y negocios.

En las últimas 48 horas, los cacos robaron 10 mil pesos y una compra de alimentos en la casa de Saro Severino; a Mónica Morales le desprendieron un anillo y 200 pesos; en la casa del pastor Rafael Batista, cargaron con el dinero de la ofrenda del templo pentecostal que dirige, mientras que a Lalo Tiburcio le robaron 5 sacos de cacao orgánico.

Mientras que a Urdí Reyes, los ladrones en su mayoría jóvenes de 13 a 18 años, descalabraron el colmado de su propiedad; Alfredo Reyes fue afectado con el robo de los alambres eléctricos que llevan energía a su casa.

A Kiko Batista, le descuartizaron un becerro y a Gina Castillo Cordero, los antisociales le robaron un caldero, que tenía dos días había comprado para cocer los alimentos.

En la comunidad de Magua, en Sabana de la Mar, también sus habitantes ligan las acciones delictivas al consumo de alcohol y drogas.